Dijo Julio César, el emperador romano, “la mujer del César no sólo tiene que ser honrada sino además parecerlo”.
Tenemos muchos casos en la prensa del cualquier día en España en que la mujer del César no sólo no parece honrada sino que además es peor que Al Capone.
Ladrones ha habido siempre. Me refiero al ladrón que se cree más listo que los demás, y que roba para enriquecerse, no para comer. El que roba, a la cárcel. Así ha de ser. Que se cumpla la ley. “Dura lex, sed lex”.
Sin embargo, la ley se debería modificar. El código penal debería ser mil veces más duro con el que roba dinero público. Ese dinero, contrariamente a lo que dijo Carmen Calvo, que afrimó que no es de nadie, es de todos. Y precisamente por ser de todos es por lo que se ha de ser especialmente cuidadoso con su administración. Porque son los impuestos de cuarenta y siete millones de personas. Es el dinero con el que se pagan los servicios para todos. Sin la parte que se distrae, la Sanidad, la Educación, los Servicios públicos empeoran.
También debería endurecerse para el que se beneficia de cargo público para hacer negocio con los amiguetes. En eso no debe haber dudas. Cero mediopensionismo. Soprende y escandaliza que en el caso Pallerols se llegue a un acuerdo en lugar de ir a juicio y que recaiga sobre los responsables todo el peso de la ley. Y soprende la baja calidad moral de los que, no siendo responsables de la comisión del delito, se han beneficiado de él y siguen en la poltrona como si nada hubiera pasado.
Señor Durán. Dirige usted un partido que ha recibido dinero robado. Usted no robó, de acuerdo. Pero usted puso en los puestos de confianza a gente que ha robado. Usted no lo sabía, dice. De acuerdo. Pero usted no tuvo buen ojo a la hora de elegir a la gente adecuada, y por tanto, no es válido para la gestión ni para el puesto. ¿Es ejemplo de buena gestión pública? No. Debe dimitir.
Señor Rajoy. Dirige usted un partido en el que el tesorero tenía cuentas millonarias en Suiza. Aún hay que ver de dónde venía ese dinero, de acuerdo. Lo que si es cierto es que ese dinero era opaco. Y ese dinero lo manejaba alguien que manejaba las cuentas de su partido. Si no ha sido honrado con un tipo de dinero, no hay garantías de que lo fuera con el otro. No le responsabilizo del dinero, pero sí de elegir mal a la persona. ¿Es ejemplo de buena gestión? No. Debe dimitir.
Señor Mas. Tiene usted como Secretario General de su partido a un señor que está investigado por tráfico de influencias y chanchullos varios. Tiene la sede del partido que preside embargada por el caso Palau. Su padre tenía cuentas opacas en el extranjero de las que usted era beneficiario. ¿Es ejemplo de buena gestión pública o privada? No. Debe dimitir.
Señor Griñan. Es usted presidente de un gobierno autonómico que repartió cientos de millones de euros procedentes de fondos europeos para parados entre amiguetes. Usted no lo sabía, lo acepto. Usted no lo hizo, lo acepto. Pero usted eligió y eran de su confianza las personas que lo hicieron. Mal ojo. Mala gestón y mal servidor público. Debe dimitir.
Hay mil ejemplos más. Y sin embargo aquí no dimite nadie. Todos escurren el bulto, se llega a pactos, se hacen verdaderos ejercicios de contorsionismo para ponerse de perfil o taparse bajo una cornisa donde no salpique la porquería que cae. Hasta que escampe un poco.
¿Se duerme bien así? ¿Acostándose pensando, hoy tampoco me han pillado. Hoy también he pasado el día?
Sonroja ver, y sólo es un ejemplo, que hay muchos más, como José Bono, que ha sido político toda la vida, con sueldo de político, llega a su retiro a los sesenta y tantos años, millonario. Una hípica, casas, pisos, negocios. Con sueldo de político. O la inmensa mayoría de los españoles somos tontos de baba y no sabemos sacarle rendimiento al sueldo, o hay algo que huele mal. Y si seguimos el principio de la navaja de Occam, «en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la verdadera». Es evidente que los españoles no somos tontos, sino que usted es demasiado “listo”.
Y ahí estamos nosotros. Tragando a esta gente que no tiene altura intelectual ni moral. Y ellos riéndose de nosotros. Lo hacen cuando dicen “yo podría estar ganando mucho más dinero en el sector privado, pero tengo vocación de servidor público”. Mire usted, no me haga reir. Si quiere decir que se sirve de lo público, vale. Pero si comete usted errores eligiendo gente que roba dinero público, es como si lo robara usted, y debe marcharse. No sólo debe ser honrado usted sino también sus colaboradores. Y no sólo deben ser honrados, sino que no debe haber la mínima apariencia de no serlo, como la mujer del César.
Saludos,
Creo recordar que hubo un presidente que dimitió por 3 trajes, mientras otros han robado ya cientos de millones de trajes (analogía)
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