miércoles, 20 de abril de 2016

Joan Tapia y los renglones torcidos

Leo en El Confidencial un blog que escribe Joan Tapia, el que fuera director de La Vanguardia hace ya algunos años.

Habla sobre una reunión anual que se celebra cada año y que reúne “a un grupo de amigos, clientes y políticos de distinto signo el sábado de febrero que sigue a la festividad de La Candelaria, uno de los más fríos del año. Conde, que no oculta su amistad con Artur Mas y otros dirigentes de CDC, su creencia en una Cataluña que se sienta a la vez autogobernada y cómoda en “la amada España”, y su frustración por la pertinaz sequía en el entendimiento entre los políticos catalanes y españoles, optó por invitar solo a amigos y gente conocida personalmente y con una apuesta clara por la pluralidad. Quería que 'el civet de Fonteta' fuera un lugar de encuentro y de relación amable entre Madrid y Barcelona”

Hacia el final del artículo dice:
“¿Conclusiones de Fonteta 2016?. La primera es que pese a que Manuel Milián Mestre, uno de los asistentes, acaba de publicar un libro titulado 'Els ponts trencats' ('Los puentes rotos'), no todos los puentes se han destruido. El de Fonteta sigue ahí. Rajoy apuesta por mantenerlo, pues avaló la presencia de cinco ministros (que al final fueron cuatro) y él mismo asiste cada año en mayo a la reunión de Sitges del Círculo de Economía. Lo extraño, lo inexplicable, e incluso misterioso, es que este esfuerzo del PP se queda en eso (Fonteta, Círculo de Economía), en diplomacia, y no se haya traducido durante cuatro largos años en nada que haga bajar la tensión que se desencadenó con el recurso contra un Estatut que ya había sido aprobado en referéndum. Una consulta, la de hace 10 años, que ni el PP ni los independentistas tienen hoy interés en recordar.”

Y al leerlo pienso, qué sibilino es el tipo…, cómo carga culpas y responsabilidades partiendo de una opinión. Dice que el PP no ha hecho nada por rebajar la tensión que se desencadenó con el Recurso contra el Estatut, que ya había sido aprobado en referéndum… ¿Y…? Si lo que había en el Estatut era inconstitucional, ¿no se podía recurrir  porque ya había sido votado en Referendum? ¿El responsable de la tensión es el que solicita a los tribunales que estudie si un texto es legal y constitucional? ¿Acaso no lo es el que pretende que se apruebe algo que va contra la Constitución? ¿Acaso hay que hacer legal lo ilegal porque lo vote una mayoría? ¿No se cambian las  leyes a través de las leyes? ¿O las  torcemos cuando nos interesa Sr. Tapia?

Entiendo que la columna es de opinión…, pero lo que es de una manera, no nos lo intente vender de otra… no pretenda escribir recto con renglones torcidos… eso es mear fuera de tiesto…

Saludos,