martes, 4 de noviembre de 2014

PATERNIDAD, REALIDADES Y AFICIONES


Decía Ramón de Campoamor:


“En este mundo traidor
nada es verdad ni es mentira.
todo es según el color
del cristal con que se mira”

Nada más cierto.

Hasta hace unos ocho meses yo tenía mi visión de la realidad. Que era la buena porque era la mía, claro está. El mundo era tal cual yo lo veía.

Hasta que nació mi hijo. Y, ZASCA, la realidad entonces cambió. Y, ZASCA, la realidad se convirtió en la misma que era para los demás.

Muchos amigos y familiares tienen ya hijos mayores que el mío.

“Cuando yo tenga un hijo, eso no lo haré”. ZASCA.

“Anda que hacer eso con tu hijo…”. ZASCA.

“Lo que tendría que hacer fulano con su hijo es…”. ZASCA.

“Qué pesados son fulano y fulana, que no saben más que hablar de su hijo…”. ZASCA.

“Estoy de las fotos del hijo de fulano en el móvil hasta el gorro”. ZASCA.

Y así podría seguir hasta el aburrimiento.

ZASCA es esa bofetada que te da la realidad en los morros. Cuando ves que vas calcando, sin pensar en ello, todas esas actitudes que tanto has comentado e incluso criticado. Todas. Porque mi pareja y yo hemos hecho repaso cuando nos hemos ido dando cuenta, y es que ni una. Ni una nos hemos dejado. Nos reímos de ello y cada vez que ahora se nos ocurre decir “haremos...”, o “no haremos…” uno de los dos se ríe y, haciendo el gesto de una bofetada en los morros, dice ZASCA, mejor no decir nada, que luego…

Otra cosa sorprendente del cambio y aceptación de la nueva realidad es el cambio de “aficiones” que tiene uno. Yo soy aficionado a practicar deporte (natación, bicicleta, trekking…), y también a verlo por televisión (F1, tenis, Snooker…). Cuando lo veía por la tele (nótese que lo digo en pasado) lo vivía con intensidad animando a quién me parecía… “Vamos Rafa”, “Avanti Fer”, “Go Ronnie”… así lo vivía y disfrutaba…, Y hace unos días, mientras en la televisión estaban retransmitiendo un Gran Premio de F1, me encontré encima del cambiador de mi hijo, animándole para que hiciera de vientre porque llevaba unos días estreñido y lo estaba pasando mal…, y cuando por fin pudo hacer me llevé un alegrón, le di un beso, le dije “muy bien, campeón”…, y me di cuenta que parecía el padre de un futbolista felicitándole porque hubiera metido un gol en una final de la Champions cuando lo único que había hecho era “caca”. Y le dije a Beatriz, “cómo cambia la vida… la alegría del día es que el enano cague… no que hayamos hecho 50km en bici, ni que hayamos ido a nadar... nada…, la satisfacción del día es que coma, que haga de vientre, que duerma bien”. Así han cambiado mis prioridades. Esas son mis pequeñas satisfacciones diarias. Porque cuando él se queda bien, a gusto, con sus necesidades satisfechas es cuando está feliz y contento, es cuando juega con nosotros y nos regala esas sonrisas y carcajadas, y  entonces vas y entiendes esa frase que tantas veces he oído a tanta gente y que no entendía: “Compensa”. Todos los padres lo dicen, pero uno sólo ve el esfuerzo y los sacrificios y poco más… hasta que te echa esas sonrisas y notas que le quieres mucho y piensas “compensa…, y mucho”.

Saludos,

domingo, 5 de octubre de 2014

EL “PRUSÉS”


Anoche estuve viendo el programa de Risto Mejide en el que entrevistaba a Rosa Díez. Me gustan sus charlas, pero peca de no dejar acabar de argumentar cuando no le gusta lo que le dice el interlocutor. O al menos, en la versión editada del programa, así lo parece.

Anoche tildaba a UPyD de tener un programa electoral “facha” porque decía que era nacionalista español. Y Rosa Díez le decía que si era “facha” ser nacionalista español, también lo sería serlo catalán o vasco, ante lo que Risto decía que no, y el único argumento que daba era que nacionalista español era también Saenz de Ynestrillas. Un argumento muy pobre, la verdad, porque nacionalistas catalanes o vascos eran Terra LLiure o ETA. ¿Ahí no ve nada malo? En fin.

Por otro lado, Risto hace mucho hincapié en todas sus entrevistas en que “votar es lo democrático” y “no dejar votar no lo es”. En eso nadie le puede quitar la razón. Salvo por una cosa. Se ha de negar la mayor. No se puede violar la ley con el argumento de que lo que nos interesa es lo democrático, y que la ley no importa. El fin no justifica los medios, en ningún caso.

Pondré un ejemplo. Como “votar es democrático” y debemos aceptar todos lo que se vote, podríamos proponer votar que a los parados que no aportan nada a la Seguridad Social se les niegue la asistencia médica. Si no aportan, no reciben. ¿Qué tendría de malo? Si entre todos lo votamos en referéndum y gana la mayoría es democrático y hay que aceptarlo, ¿no? Pues evidentemente, no. ¿Por qué? Pues porque la Constitución dice que la asistencia sanitaria es gratuita y universal, y por encima de eso no hay referéndum ni votación que valga, a menos que se cambie la Constitución a través de los mecanismos que ella misma marca, porque así lo decidimos democráticamente.

Utilizaba Risto también el argumento de que “los hijos pueden decidir emanciparse” y eso no es malo, como Catalunya se podría emancipar de España y no sería malo. Aquí Rosa Díez dejó escapar un buen contraargumento. Si se quiere emancipar, que lo haga. Pero que no pretenda emanciparse quitándome la propiedad de su habitación y diciendo que es suya. El piso es mío, y no puede separar su habitación y llevársela porque el piso es uno, es del propietario, y no se puede dividir y llevar a otro sitio. Lo mismo pasa en Catalunya. ¿Quieren unos cuantos catalanes irse de España? Que se vayan. Pero que no pretendan quedarse con el territorio porque no les pertenece en exclusiva. El territorio es de todos, de los dueños del piso, también de ellos, pero no sólo de ellos, no sólo de los que ocupan ese territorio. No pueden decidir únicamente ellos sobre el “piso”.

Oigo mucho a Junqueras decir que ellos obedecen el mandato del pueblo de Catalunya. Y por eso quieren declarar la independencia. Hasta donde yo sé, la palabra Independencia, de los partidos con representación en el Parlament, la llevaban en su programa electoral ERC y la CUP. Nadie más. CiU llevaba ese “la puntita nada más” del derecho a decidir porque no se atrevió a poner “independencia”, so pena de obtener menos de los 50 diputados que sacaron. Sin embargo se erigen en capitanes de que la mayoría de Catalunya, representada en el Parlament, la quiere.

Si usted quiere decir eso, que sea verdad. Preséntese a unas elecciones autonómicas, que son las que puede convocar en el momento que quiera, con la palabra INDEPENDENCIA  en el programa, y cuando tenga mayoría de diputados de los partidos que la llevan en su programa diga entonces que la mayoría del pueblo, representada en el Parlament, la quiere. Mientras no sea así, tan cierto es decir que la mayoría la quiere, como que no la quiere. Las manifestaciones en la calle no cuentan como votos ni como representantes políticos legales y legítimos.

Si quiere iniciar el “prusés” y que tenga legitimidad y cobertura legal, respete las leyes. Si no, corre el riesgo de que, si se consiguiera la independencia, no le aceptaran en Europa. Si un socio sólo cumple las normas del club que le satisfacen y las que no, las violenta, me parece que no tendría cabida en ese club.

Saludos,

lunes, 27 de enero de 2014

LAS FACTURAS "EINSTEIN" DE LA INFANTA


Dice la Teoria de la Relatividad de Einstein que “cuánto más nos acercamos  a la velocidad de la Luz, más despacio transcurre el tiempo”.

Podríamos hacer una adaptación “a la española” que podría ser la siguiente: “cuánto más nos acercamos a la Infanta Cristina, más deducible se vuelve una factura”. Así tal cual. Y no lo digo yo. No. Lo dice una inspectora de Hacienda a preguntas del Juez Castro en su comparecencia como testigo en el caso “Nóos”.

Le pregunta el juez:

-“¿Ustedes suelen admitir facturas falsas como deducibles con el resto de contribuyentes? Si no se hubiera tratado de la Infanta Cristina, ¿hubieran aceptado como gasto estos tres recibos de 69.900€ que no responden a servicio alguno?”

Y responde la inspectora:

-Cada caso es diferente, y la deducibilidad de una factura es relativa.”

Entre el concepto de “factura relativamente deducible”, y los nuevos conceptos de “factura falsa absoluta” y “factura falsa relativa” es necesario que se enmiende la Ley tributaria con la “doctrina Infanta”. Su redacción, “todo lo que se refiera a la Infanta Cristina es relativo. Puede ser o puede no ser, según convenga”.

Lo que yo no sé si ha hecho, pero yo si hubiera hecho en caso de ser el juez Castro, es repreguntar a la respuesta de la inspectora. “¿me toma usted por imbécil?”. Y acto seguido hubiera estudiado si esa respuesta es digna de una acusación de presunta prevaricación.

¿Qué clase de justicia tenemos en la que el fiscal anticorrupción; su jefe, el fiscal general del Estado; la Inspección de Hacienda; el ministro de Justicia; y el presidente del gobierno, en un caso que se está investigando, se decantan tan claramente por una parte? ¿Dónde queda la independencia judicial, si todos presionan, del rey abajo, al Juez Castro, que, olé, quiere saber la verdad?

¿Qué clase de aparataje tenemos en el Estado que corren todos a ser alfombra de la Familia Real, a tapar sus vergüenzas, a negar los presuntos delitos, que son más que presuntos, y a decir que la justicia es igual para todos? Pero, esto, ¿qué coño es?.

El argumento es demagogo, pero real. ¿quién va a creer en la justicia que condena al que roba una gallina, pero que disculpa la “falsedad relativa” de las facturas de 70.000€ de una Infanta de España, perteneciente a una Institución del Estado? Esto, señores, es Venezuela, es Cuba, es cualquier republica bananera del mundo, que las hay, y muchas. Y España, en este sentido, es una más. Sin diferencia y sin discusión. Y no es una afirmación relativa. Es absoluta. A los hechos me remito.

Saludos,

viernes, 3 de enero de 2014

DIPUTADOS Y LIBERTAD DE VOTO

Leo estos días en la prensa que Elena Valenciano y otros cargos del PSOE piden que el PP dé “libertad de voto” a sus diputados para que expresen libremente en el Congreso de los Diputados su opinión sobre la ley del aborto que presenta Gallardón (aún es anteproyecto).
Por otro lado, hace no demasiado, antes de verano, leía también en prensa que los barones del PSOE se negaban a da “libertad de voto” a los diputados del PSC en ninguna cuestión.
Vamos por partes.
El Congreso de los Diputados esta formado por 350 miembros. Parece ser que de esos 350 sólo importan siete, los lideres de grupo parlamentario, que son los que marcan el sentido de las votaciones, porque si no hay libertad de voto…
El sueldo base de cada diputado es de 43.771€ por lo que el global es de 15 millones de euros.
Además, en concepto de gastos de alojamiento y manutención reciben 11.755€ cada uno de los 35 diputados elegidos por Madrid, y 24.650€ cada uno de los 315 diputados elegidos en el resto de circunscripciones. Esto hace un total de más de 8 millones de euros. Sumados a los anteriores 15 estamos en 23 millones de euros.
23 millones de euros que es lo “base”. Si entramos en tarjetas para taxis (3000€ cada uno; 1 millón en total), complementos de cargos en comisiones (una media de 15.984€ por diputado; casi 6 millones más), y demás prebendas… Podemos redondear en 30 millones de euros.
30 millones de euros. ¿Y para qué? Nos gastamos 30 millones de euros en 343 tipos (y digo tipos, siendo educado) que acaban votando, cual ovejas, lo que les dice su pastor, su lider parlamentario o padre espiritual. Y son 343 tipos que no votan lo que opinan, lo que piensan, lo que desean o lo que creen que es mejor para la sociedad, o ya simplemente para los ciudadanos que les dieron los votos. NO. Los borregos votan lo que les dice el pastor so pena de no ir en las siguientes listas. Y a esto, aquí, en España (o en cualquier CCAA, ayuntamiento, etc., en eso no hay diferencias de rango), en el año 2014, nos llenamos la boca de decir que el pueblo habla cuando vota el parlamento. Que el pueblo habla, que el pueblo opina…Con perdón, los cojones!!.
Para eso, para esa pseudo-democracia, mejor demos voto proporcional a los lideres de los grupos con representación (El voto de Alfonso Alonso vale por 185; el de Soraya Rodriguez vale por 110; el de Duran i Lleida vale por 16, y así). Los resultados de las votaciones serían exactamente los mismos que con 350 pero pagando solo el sueldo de los siete representantes de los siete grupos que hay en la cámara. Y 30 millones de euros entre 350 diputados dan una media de 85.714€ por diputado. Si lo dejamos en siete serían 600.000€ en total. Un ahorro de 29 millones de euros. Y podríamos hacer lo mismo en el senado, parlamentos autonómicos, diputaciones, ayuntamientos, consejos comarcales… ¿Qué ahorro conseguiríamos con ello? Pues no tengo tiempo de calcularlo pero mucho. Muchísimo dinero que podríamos emplear para Sanidad, políticas sociales, o mil cosas más.
Seguiríamos igual de representados, es decir, muy poco, y los resultados de las votaciones no variarían en absoluto. Ahorro con los mismos resultados. Nadie podrá decirme que no es la formula perfecta.
A mi propuesta podría criticársele que esos “delegados” necesitan apoyo para realizar propuestas de leyes, decretos, etc… Falso. Todo eso se fabrica en los partidos. Pues que lo paguen los partidos. Eso sí, que lo paguen con el dinero de cuotas de afiliados. No con subvenciones. ¿De cuánto sería ya el ahorro? ¿Qué porcentaje de PIB nos ahorraríamos? Y sobre todo, insisto, con los mismos resultados que cuando votan los borregos lo que les dice el pastor. Y si después le queremos llamar democracia avanzada y moderna pues que venga el Archipámpano de las Indias y nos dé su bendición. Pero al menos nos ahorramos una dineral.
Saludos,