lunes, 27 de agosto de 2012

Elecciones

La semana pasada se anunciaron en el País Vasco, y ayer se anunciaron para Galicia. Ya tenemos elecciones convocadas. El iluso demócrata se congratularía porque llega la “fiesta de la democracia”. Pero sería eso, un iluso. Las elecciones no se convocan por el bien de la democracia. Se convocan por el bien de los partidos y de sus dirigentes, o se convocan cuando no queda más remedio porque acaban los mandatos.
Decía ayer Feijóo que las adelanta porque “no le parece razonable que haya dos elecciones autonómicas en el plazo de 130 días”. ¿Perdón? ¿Es que esto es el Corte Inglés, dos por el precio de una? ¿Se ahorra dinero si se piden papeletas o urnas para dos elecciones?
La segunda razón esgrimida es que el nuevo gobierno pueda "blindar la estabilidad presupuestaria en un estado de emergencia nacional". Ya estamos con las frases ampulosas que suenan a salvapatrias de cuarta división.
Y el tercer motivo al que ha acudido Feijóo es "la unidad política" necesaria para gobernar en los próximos años, porque "la actitud de la oposición es improductiva y la desunión iría en aumento". Núñez Feijóo entiende que la decisión es la más responsable con "Galicia para Galicia, y de Galicia con la España de las autonomías".
Hagamos un ejercicio de hipótesis e intentemos entrar en la cabeza del político medio, ése que SIEMPRE piensa en los ciudadanos y NUNCA en sí mismo ni en su partido. Pero supongamos que ése político se da un golpe en la cabeza, se atonta, y se pone egoÍsta. ¿Podría pensar lo siguiente?:
1)    El PSOE está de capa caída y ni siquiera tiene candidato a la Xunta, así que los pillo desarmados.

2)    Como nos rescaten (que nos rescatarán), la credibilidad de PP bajará más aún, si es que eso es posible, y eso no me conviene nada de nada.

3)    IU, UpyD parece que pueden subir en resultados y eso no me conviene

4)    Aparece en escena Mario Conde con un mensaje nuevo que parece que atrae a mucha gente, entre ellos a los críticos internos del PP, y no hay que darle tiempo a armar su partido.
Con ese golpe en la cabeza, se podría aceptar barco como animal acuático,
¿no? Bueno, y pensando un poquito mal, tampoco haría falta un golpe en la cabeza, ¿no? Vamos, que más que hipótesis, podrían ser los motivos ciertos, ¿no? ¿Podrían? ¿Lo son?
Pues así funciona la política en este país. En lugar de intereses generales, se gobierna y se piensa siempre en clave de “yo, me, mí, conmigo”. Así nos luce el pelo.
Luego vienen cuatro sonrisas, cuatro apretones de mano, cuatro mítines populistas electoral, y ya lo tenemos todo hecho. El personal traga lo que le diga cualquier fulano sin entrar en el fondo de lo que le dice, sólo en la forma. Así vota España. Por eso tenemos el país que tenemos, porque votamos al encantador de serpientes.
En una discusión sobre política con amigos, en un momento de calentón, hice una afirmación que, si bien puede no sonar muy bien, matizada, bien puede tenerse en cuenta. En cualquier país democrático, para que sea de verdad democrático y responsable, se debería justificar el voto en las elecciones. Me explico.
En la situación en la que estamos, no me sirve el voto al PP “porque es lo que voto siempre”, o al PSOE “para que no gane el PP”, o a IU “porque la derecha son franquistas y quieren acabar con la izquierda”, o cualquier otro motivo que no sea racional. Señores, a las elecciones hay que ir con la cabeza fría, pensando y sabiendo muy bien lo que se quiere votar y por qué. Si no se hace así, nos encontramos con lo que tenemos.
Un íntimo amigo mío está en “Escons en Blanc”. Es un partido transversal que pretende aglutinar a todos aquellos que no se sienten representados ni identificados con ninguna ideología política, que, como no tienen a quien votar, votan en blanco, y que además quieren que el voto en blanco compute y tenga su efecto en los parlamentos, ayuntamientos, etc. De hecho, él salió elegido como concejal de un pequeño pueblo catalán. Pero “Escons en Blanc” lo que propone es dejar vacios  los escaños, concejalías, etc que consigan. Y así lo hizo. No recogió el acta de concejal, y su escaño permanece vacío en los plenos del ayuntamiento como protesta ante el sistema.
Me parece interesante para mostrar el desacuerdo con la situación actual de la política, pero me parece más constructivo el voto justificado.
Junto con la papeleta, en el sobre, hay que reflejar tres puntos del programa electoral del partido al que se vota, para que quede patente que quien vota lo hace en conciencia, habiendo leído el programa del partido al que vota, o al menos sabiendo por qué lo vota, pero con la razón, y no con el corazón. Insisto, el voto “para que no vuelva Franco”, o “para que los rojos no quemen más iglesias” no aporta nada de nada.
En el momento del recuento, voto que no vaya acompañado de los tres puntos del programa electoral por los que se vota a ese partido, voto que no computa. No entro en valorar los puntos del programa. Sólo entro en que quien vote demuestre que vota sabiendo o creyendo que va a mejorar el país con su voto, con puntos concretos de mejora, y no vota porque sí, o porque no… vota como hay que votar.
Aunque claro. Si resulta que en el programa electoral ponía que bajarían los impuestos, que centralizarían la Sanidad, que no se tocarían ayudas, etc, y luego hacen lo contrario…
Saludos,

martes, 21 de agosto de 2012

Las CCAA y sus deudas

En estos días se habla de que Catalunya va a pedir el rescate al Gobierno Central, o el acceso al fondo de liquidez autonómico, o llámalo-cómo-quieras-pero-todos-sabemos-lo-que-es.
En junio de 2012 la deuda de la Generalitay ya era de 42.000 millones de euros, y añadiendo los compromisos que arrastran las empresas públicas, asciende a más de 48.000 millones.
Andalucia debe unos 28.000 millones, la Comunidad Valenciana, más de 20.000 millones, la Comunidad de Madrid, más de 16.000, y así podríamos seguir hasta completar la barbaridad de deuda que tienen las CCAA.
El Gobierno quiere habilitar el famoso Fondo de Liquidez Autonómico, que no es más que un fondo de rescate, dotado con 18.000 millones de euros (6.000 millones son préstamo de Loterías y Apuesta del Estado, lo que ya da cierta risa, y 12.000 aportados por el Tesoro). Con los 18.000 millones se crea un fondo con el que no hay ni para empezar.
En principio, dicho fondo es para cubrir los vencimientos de Deuda de las comunidades, para cubrir déficit y para pagos a proveedores y servicios de la administración autonómica.
Ahora bien, ¿quién garantiza que se utilice para esos fines, y sólo para esos fines?  Algunas comunidades ya han advertido que no quieren condiciones, que se les dé el dinero y punto. Y que ya decidirán ellos para qué usan los fondos. Yo no estoy de acuerdo. Si se están recortando servicios básicos como son la Sanidad y la Educación, esos fondos deberían ser para pagar deudas con proveedores y para servicios básicos, y no para el uso que cada uno le quiera dar (embajadas, inmersión lingüística y subvenciones varias, por ejemplo, que es lo que afecta a mi CCAA).
Si yo fuera Rajoy, lo tendría claro. Tienes deudas, no te preocupes. Yo pago. Pásame las facturas y yo pago. Así seguro que se usa el dinero para lo que se debe y no para lo que se quiere. Claro que Mariano no tiene lo que hay que tener ni para hacer esto ni para hacer nada más. A los hechos me remito. Pero estaría bien que por una vez hiciera lo que debe, que es garantizar los servicios básicos para todos.
Saludos,

viernes, 17 de agosto de 2012

Entre Mas y Rajoy, ninguno.

Artur Mas y Mariano Rajoy, o Mariano Rajoy y Artur Mas. No sé a quien eliminaría antes. Tengo mis dudas.
De Rajoy, dudo entre que sea un caso de imbecilidad severa o de inutilidad manifiesta. De veras que no sé qué pensar.
De Artur Mas no dudo en absoluto. Lo tengo claro. Hace años que lo sufro. Primero fue concejal del Ayuntamiendo de Barcelona, consejero de Politica Territorial y Obras Públicas, consejero de Economia y Finanzas, consejero primero de la Generalitat (se inventaron el cargo para satisfacer su ego y su vanidad) y Presidente de la Generalitat.
Artur Mas tiene una meta. Sabe que creció a la sombra y de la mano de Pujol, y que ése es su único currículum. Y su vanidad le pide que haga algo que quede para la historia. De momento va camino de ello. Pedirá un rescate al gobierno central.
Pero sabe hacerlo. Sabe venderlo. Está llevando a cabo todo tipo de recortes en materia de educación y de sanidad que estamos sufriendo los catalanes. Podría recortar de otras partidas. Sé que no sería suficiente, pero hay de dónde recortar. Por ejemplo:
-       378.000.000€ que nos cuestan a los catalanes TV3 (que tiene nada menos que 8 imprescindibles canales) y Catalunya Radio. Argumentan para no tocar nada de aquí que “prestan un servicio público en un panorama de una nación que no tiene Estado propio y que requiere de medios potentes en favor de los catalanes”. En Román paladino, necesita una correa de transmisión de sus propósitos para moldear a la opinión pública.
-       32.800.000€ que se gasta al año en Embajadas. Si se unieran a la embajada española en cada una de las ciudades que tenemos representación, un buen pico que nos ahorraríamos.
-       31.000.000€ en subvenciones a sindicatos y patronales.
-       9.000.000€ aproximadamente le ha dado en 18 meses al grupo Godó (con los medios públicos no hay bastante, se necesitan otros altavoces para la causa) para ayuda a medios, edición en catalán de La Vanguardia y publicidad. Viendo que este grupo tuvo en 2011 poco más de siete millones de euros de beneficio, podríamos decir que es semipublico, ya que gana dinero gracias a la Generalitat.
-       2.100.000€ en subveciones estructurales a medios de comunicación, 625.000€ para fomento del catalán en los medios, 1.500.000€ para docencia del catalán en centros universitarios no catalanes…
Podría seguir, pero creo que no es necesario. Queda todo muy claro
¡Ojo!. No digo que no se puedan hacer estos gastos, que eso ya es discutible en función de la ideología política de cada uno, y de lo que apoye y de lo que no. Insisto. No digo que no se deba gastar en eso. Digo que EN ESTE MOMENTO, en que no hay dinero para Sanidad y Educación, ni para muchas otras cosas, es cuando no se debería hacer.
Estamos en un momento en que se deberían priorizar los intereses de TODOS los catalanes y no sólo de UNOS catalanes, los que apoyan el nacionalismo. Y es evidente que en “gasto nacionalista” no se recorta.
Si un padre de familia tiene la cartera abultada y muchos ingresos al mes, puede con el Mercedes, el chalet en la playa, las vacaciones a tuttiplén y con lo que haga falta. Pero si un padre de familia no tiene para pagar las medicinas de sus hijos, mejor recortar Mercedes, comprarse un utilitario, que te lleva igual pero que es más barato, y dejar lo fundamental.
El problema es que para Mas lo fundamental es dejar su huella. Su ego le puede. A río revuelto, ganancia de pescadores.
La táctica es muy simple.
Necesito que la gente me apoye en mi cruzada nacionalista. Con argumentos no sé si lo conseguiré. Mejor el victimismo. Recorto donde más duele a la población, en servicios básicos: sanidad y educación. La gente se cabrea, grita y patalea contra mí. Yo salgo a defenderme diciendo que como “España nos roba” tengo que recortar en eso, porque no llega con lo que hay, pero que la culpa es de España. La gente se cabrea, grita y patalea. Y entonces convoco una manifestación para el 11 de septiembre donde la gente, convenientemente aleccionada desde esos medios de comunicación que tanto mima Mas, saldrá a decirle a España que nos roba, que queremos la independencia. Y luego Mas sadrá triunfante diciendo que mayoritaria y democráticamente, eso que no falte, el pueblo ha expresado su voluntad de independencia.
A mí me parece muy triste pedir así la independencia. Por dinero. Yo entendería que se pidiera porque se tienen unas costumbres, una cultura, unas ideas, unos sentimientos… Aquí parece que se trata pura y simplemente de dinero. Es decir. Si el Gobierno central le diese a la Generalitat los 16.000 millones que ésta le reclama, ¿ya no queremos la independencia?
Si la respuesta es NO, qué triste es manipular los sentimientos de la gente por dinero.
Si la respuesta es SÍ, qué triste es que una cultura, un pueblo y unos sentimientos de pertenencia queden empañados por la reclamación de dinero.
El otro pájaro es Rajoy. Así como a Mas sí que le entiendo, a Rajoy no. Lo juro. No entiendo nada de nada. ¿Es tonto? ¿es inútil? ¿es malvado? ¿Las tres cosas?
Con la de estructura de Estado y gastos superfluos que hay, y éste también recorta en lo mismo que Mas. Sanidad y Educación. Pero así como para Mas esos recortes son un medio para conseguir su fin, ¿qué son  para Rajoy? Mi inteligencia no debe llegar a verlo. Debo ser corto de vista y de entendederas.
Senado y sus gastos, fuera. Diputaciones, fuera. Ayuntamientos, unificados racionalmente. Sueldos públicos dobles y triples, fuera. TVE, con la deuda que arrastra, privatizada, etc.
Hay tantos sitios de dónde recortar antes de tocar los servicios básicos como la Sanidad y la Educación que no se alcanza a entender por qué recorta de ahí. No se sabe si es tonto o es que es malo.
Y a la hora de elegir, prefiero un gobernante malvado que a un tonto, porque el malvado sabes por dónde te va salir, pero el tonto es imprevisible.
Rajoy te dice una cosa y hace la contraria. No hay más que leer su programa electoral y compararlo con el BOE. La noche y el día. Absolutamente lo opuesto.
Como ya hable de él en un post anterior, a él me remito.
Pero si tengo que elegir entre Mas y Rajoy, que son los dos que rigen mi destino como ciudadano, me quedo con ninguno.
Saludos,

lunes, 13 de agosto de 2012

Medallas olímpicas y ventajismo periodístico

Ayer acabaron los JJOO de Londres. España se trae diecisiete medallas. La prensa se ha hinchado de hablar de “nuestras” diecisiete medallas. Entrevistas en prensa escrita, radio, televisión, encuentros digitales, etc.
Ahora, cada cuatro años, es cuando se acuerdan de que existe el taekwondo, el windsurf, el piragüismo, la lucha… Ahora. En el periodo entre olimpiadas, ni puñetero caso, pero cuando ganan…, ay, cuando ganan. En la radio consiguen los teléfonos del padre, la madre, el primo, el tío o el concuñado para hacer conexión en directo entre el medallista y el familiar que se preste. Les tutean como quien les conoce de toda la vida. Entiendo que el deportista se siente alguien, por fin, después de su triunfo, y despues de tanto tiempo de vivir en el anonimato de un deporte minoritario en el que destacan, no sólo por los resultados, sino por el esfuerzo y sacrificio que les requiere poder hacerlo sin ayuda de patrocinadores o de la prensa. Ellos solos. Sin nadie más.
¿Son, pues, diecisiete las medallas de España en los JJOO? Definitivamente, no. Son medallas de España las de Baloncesto, balonmano, natación y sincronizada. En menor medida lo son las de triathlon y vela. Pero las que definitivamente no lo son, son las de piragüismo, taekwondo, lucha y waterpolo femenino. Esas no son de España. Son de los deportistas. De ellos y sólo de ellos. Sin ayudas, sin apoyo, sin patrocinadores. Sólo esfuerzo, tesón, sacrificio y dientes apretados para llegar al siguiente estadio de sufrimiento y poder, cada cuatro años, asomar la cabeza al Olimpo de los Gasoles, Navarros, Belmontes, Verdascos, Felicianos, Nadales, etc. Todos y cada uno de los medallistas merece su metal, pero no todos los metales son de España.
Lo mismo ocurre con los que han quedado cuartos, quintos… Se les menciona de pasada en el Telediario. Alguno incluso tiene la suerte de que salgan imágenes suyas o les concedan algunos minutos en antena, pero son muchos y también humildes deportistas que se esfuerzan, sin el reconocimiento  de los medios, día a día, y cuya labor tiene muchísimo mérito. Pero no venden.
Por ello, los medios de comunicación, ventajistas como ellos sólos, acuden como moscas a la miel de la medalla, y huyen de todo lo que no brille al cuello del deportista.
Desde aquí, mi homenaje para esos deportistas que ganan medallas y diplomas olímpicos para sí mismos, y no para España. Chapeau!!
Saludos,

viernes, 10 de agosto de 2012

¿De aquí se sale? - #jorgeporgrecia

El día de San Jorge me regalaron el libro de Mario Conde “De Aquí se sale”. Parece ser que son palabras de esperanza para el preso, pero también para el enfermo, el parado, el deseperado, y para cualquiera que se encuentre en una situación de crisis personal o de cualquier otro tipo.
En situación de crisis, y muy profunda, se encuentra Grecia. Allí he pasado mis vacaciones este año. Dieciocho días recorriendo Atenas, el Peloponeso, Grecia Central, Tesalia y Santorini. Unos 2000 kilómetros recorridos por ciudades y pueblos, grandes y pequeños, turísticos y no tanto, que, después de verlos, me hace preguntarme: los griegos pensarán “¿de aquí se sale?”.
Aterricé en Atenas, y al coger el bus que va del aeropuerto a la capital ya te das cuenta de que hay crisis. Un autobús que lleva a cientos de turistas diariamente de la ciudad al aeropuerto no puede ser un autobús viejo, sin aire acondicionado y bastante deteriorado. Aunque si no hay dinero para otras cosas, entiendo que no lo haya para el mantenimiento de la flota de transporte.
En el metro, la línea que construyeron para las olimpiadas de 2004 sí está muy bien. No tanto la que va hasta el Pireo, el puerto de Atenas, que también tiene lo suyo.
He hablado con varias personas que habían estado en Atenas hace unos años. Una de ellas estuvo en 1995, y me cuenta que la ciudad estaba sucia, vieja, deteriorada… Otra persona estuvo en 2005 y me dice que le encantó y que la ciudad estaba muy bien cuidada. ¿Quizá le dieron un lavado de cara por las Olimpiadas? No lo sé.
En 2012, mi impresión es que las calles principales, donde hay comercio y turismo paseando y comprando, son aceptables, pero a la que te mueves a una calle adyacente y no principal, tiendas cerradas, calles sucias, basuras sin recoger, niños (NIÑOS!!) desde 6 hasta 10 años solos, sucios y bien aleccionados pidiendo por la calle o bien tocando algun instrumento musical y pasando la gorra, mendigos durmiendo en la calle… Me dio mucha pena que una ciudad como Atenas esté en una situación. Con el patrimonio cultural que tienen, y que atrae a muchísima gente a visitarlo…
Cogí un coche de alquiler y salí de la capital. Las carreteras, pues bueno… las hay mejores y peores, pero en general el nivel está bastante por debajo de las carreteras de países europeos por las que he circulado.
En los peajes no aceptan tarjeta de crédito; la gasolina está a 1,80€ el litro; en muchas gasolineras, que las hay en cualquier pueblo (en uno llegué a contar ocho seguidas, además de cuatro cerradas y abandonadas), tampoco aceptan tarjeta. Te dicen que les cobran la comisión y que mejor en metálico. Imagino que debe ser tanto por la comisión como por no declarar algún depósito y no tener que pagar impuestos por ello (pero esto es mera especulación).
En bastantes restaurantes tampoco me han aceptado tarjeta para pagar. Los motivos tambien puedo imaginarlos. Van muy justos, y hay que mirar el céntimo de euro, porque no he visto ningún restaurante lleno en los días y los lugares en que he estado. Ocupación al 70%, tirando largo. Imagino que las noticias sobre el rescate, sobre las protestas y demás ha desincentivado bastante al turismo.
La calidad de los alimentos que he tomado en todos sitios (también es cierto que a la hora de elegir restaurantes seguía a pies juntillas las indicaciones de la guía Lonely Planet, y con ella, vas a tiro hecho) eran excelentes. No eran sitios de lujo, ni mucho menos. Comida tradicional griega en restaurantes que frecuentan los griegos. No he comido ni cenado nunca por mas de 14€ por persona (uno o dos entrantes, dos platos principales, cerveza y agua, porque el postre te lo regalan como reclamo para que te sientes) y la calidad era excelente. Sin pegas. Ninguna. Todo lo contrario.
En uno de los lugares en los que paré, Monemvasia, me senté a desayunar en un restaurante donde había un camarero griego que hablaba un castellano perfecto. Charlando con él, me dijo que vivía en Pamplona todo el año, pero que la temporada de verano la pasaba en el restaurante familiar, ganaba dinero, ahorraba y con los ahorros y el sueldo de su mujer (española) vivían el resto del año.
Le pregunté por la calidad de los alimentos griegos y me dio la siguiente explicación, junto con una ensalada de tomate de su huerta, aliñada con un aceite griego buenísimo y sal extraida del mar por ellos mismo…, qué buena estaba, por dios!!!
Me dijo (desconozco el sector alimentario y sus procesos) que en Grecia se cogen las verduras cuando están en su punto de maduración, se abastecen primero los griegos, y el resto se vende fuera. En España, en cambio, y sobretodo para abastecimiento de las grandes ciudades, se recogen los alimentos cuando aun no están en su punto para que vayan madurando en los camiones en los que se llevan al extranjero, quedándonos los españoles con lo que no vendemos fuera. Desconozco si es así, pero a juzgar por los tomates que compro en el super que tengo junto a mi casa, aceptaría barco como animal acuático.
Entiendo que de cara al negocio, lo que se supone que se hace en España es lo óptimo. Vender tu mejor producto, y sacar los mayores réditos. Pero de cara al consumidor españolito de a pie… en fin. Y en el caso de Grecia, si no venden lo mejor que tienen…
En Olimpia me llevé una gran sorpresa. Una ciudad como la Olimpia moderna, al lado de la cuna de las olimpiadas, con una Antigua Olimpia que pone los pelos de punta al pensar que allí se celebraron JJOO durante más de mil años, MIL AÑOS!!!! (los nuevos sólo se celebran desde 1896, poco más de cien años). Se imagina uno que debe estar lleno de visitantes que a su vez deben visitar bares y restaurantes, y alojarse en los hoteles que estarán hasta la bandera… Pues nada más lejos de la realidad. Un día cualquiera, vacía. Poquísima gente en bares, en restaurantes. El dueño de un hotel que nos vió bajar del coche, rápidamente vino a preguntarnos si teníamos alojamiento, que nos lo dejaba “muy muy barato”. Era una ciudad prácticamente desierta. Increible.
Santorini es otra cosa. Mucha afluencia de turismo, aunque tampoco lleno absoluto. Nuevamente, restaurantes al 70%, que en plena temporada alta, dice mucho.
El país es un país fantástico. Abstrayéndome de la situación económica por la que atraviesan, es un país que es imprescindible visitar. Y dudo que nadie salga defraudado. Las costas, los pueblos, las ruinas, los paisajes interiores, la amabilidad de los griegos, el buen trato que te dispensan… es un sitio maravilloso. La Acropolis, Nafplio, Micenas, Epidauro, Esparta, las ruinas de Mystra, Monemvasia, Olimpia, Meteora (IMPRESIONANTE!!!). Playa, montaña, historia, arqueología… hay de todo y para todos… de veras que me ha encantado. Debería estar a reventar de turismo, pero no lo estaba, al menos en julio.
Hace años leí en algún sitio que se podía medir el nivel económico de un país según el precio al que se vende el Big Mac de McDonalds.
Como no entro en esos sitios, yo me guío por el precio de los teléfonos móviles, tiendas en las que suelo entrar a chafardear qué hay de nuevo. Pues, sorpresa. No sé donde compran los griegos sus teléfonos, porque no he visto una sola tienda para comprarlos. Ni una tienda de Vodafone siquiera, que es la marca más conocida a nivel mundial. Al darme cuenta de ello, miré qué clase de teléfonos llevan los griegos. No he podido ver ni un solo griego con smartphone o blackberry. No digo que no los haya, sino que no los he visto, y eso que he mirado con ganas.
Como no pude medir así, intenté medir por precios de cosas conocidas por mi en España. Entré en una tienda de gafas de sol. Tenían rebajas al 50%. Las gafas que yo llevo, Rayban normales, me costaron en Barcelona unos 100€. Rayban es marca internacional y en todos sitios debe tener unos precios similares. Las encontré por 110€. Ponía como precio original 220€ que rebajado al 50% las dejaba por 110€. Alucinante.
Y entonces piensas cómo esa gente, en situación de profunda crísis, con mucho paro, con unos ingresos inferiores a los españoles, pueden permitirse precios superiores a los nuestros, por ejemplo. Pues no pueden. Por eso no consumen, no generan riqueza, y todo lo que ello conlleva.
Si además se une que no se da buena imagen de ellos en los medios de comunicación, se desincentiva el turismo, no se lleva riqueza al país,etc.
"Conozcamos el porqué de nuestra situación”, señala en muchas ocasiones Mario Conde. “Asumamos nuestra responsabilidad y tengamos el valor de aportar todos algo de esfuerzo, ilusión y hasta de valentía para reconducir la situación. Porque es evidente que de aquí se sale. Es necesario que la sociedad recupere el protagonismo y quiera ser verdadera dueña de su destino. Ese es el reto”.
Para los griegos, la ayuda de todos es la ayuda de Europa. Y si ésta no sólo no llega sino que además se le pone todo tipo de trabas y de condiciones, mal asunto.
Los griegos deben preguntarse: “¿de aquí se sale?”. Yo tambien me lo pregunto. Y espero que en España nunca lleguemos a la situiación en que están ellos.
Saludos,

lunes, 6 de agosto de 2012

Rajoy, el peor ciego

Lo dice el refrán. No hay peor ciego que quién no quiere ver. Y ése es Mariano Rajoy. El país se le está yendo al garete ante sus ojos y no lo ve. O no lo quiere ver.
Cuando es evidente, y empresarios, economistas, politicos, periodistas, etc lo ven, que la sangría del país son las CCAA y el aparataje político del Estado, él no lo ve. Lo niega. Recortes en todos sitios. Sanidad, educación, pensiones, subida de impuestos… pero de recortar en CCAA y en empresas publicas, y en cargos politicos de confianza, y asesores y prebendas de todo tipo, nada de nada. Sólo se mete mano donde no toca. Qué intereses ocultos hay detrás?. Porque yo dudo que se trate de un caso de imbecilidad severa. Hay mala fé.
Si no se reparten iPads ni iPhones, ni coches oficiales, ni tarjetas de 3.000€ por diputado para taxis, ni tarjetas de crédito a altos cargos para que inviten a comer, ni cuadros de exministros ni expresidentes, ni dobles pensiones por cesantía y cargo público, ni traductores para el Senado (que todo el mundo entiende el castellano, joder!!!) pues no se muere nadie. Si se recorta en Sanidad, pues sí.
Si este año no puede haber fiestas del pueblo, ni fiestas de barrio, ni francachelas en general, pues no se puede. Lo primero es lo primero. Y ahí también se ahorra. El Rey necesita sueldo? Pues fuera. Y el Principe? Pues fuera, también. Es necesario que se traslade la Zarzuela a Marivent con el gasto que conlleva? Pues que veraneen el Madrid, como muchas personas. Y si es necesario que el Gobierno trabaje las mañanas de agosto, pues en Madrid también, y por la tarde a la Sierra o al Pantano de San Juan, que cuando una empresa va mal, sus gestores no hacen vacaciones.
El discurso de Griñan diciendo que si tienen que recortar más se cerrarán hospitales y colegios es para correrlo a gorrazos. Ahí se debe alabar a Feijóo: 14 diputados menos, 600 plazas de guardería más. Olé. Pues así todos. Recortando políticos, que somos el país que más tiene por ciudadano, y destinando ese dinero dónde hace falta.
Si me dicen que primero han recortado en lo superfluo, como ha hecho Monti en Italia, y que con ese recorte no es suficiente, pues sufriremos lo demás, con paciencia y resignación, porque no hay otro remedio. Pero cuando de lo que se trata es de no perder poder porque tienen mayoria en ayuntamientos, diputaciones y CCAA, pues señor Rajoy, va a quedar peor para la Historia que ZP. Pero lo peor no es cómo quede usted, que me importa un carajo. Lo peor es cómo va a dejar el país hecho unos zorros.
Si ZP debería estar sentado en el banquillo de los acusados de un juzgado por dejar el país como lo dejó, lo suyo es peor. Porque teniendo la confianza y la mayoría absoluta, y pudiendo gobernar sin las manos atadas ni a la pata coja, no está haciendo nada. O peor. Está haciendo lo que no debe hacer. O está haciendo lo que se debe hacer en último lugar, eludiendo lo que se debe hacer para empezar. …, y eso indigna. Dan ganas de llamarle, cuando menos, inútil, por no decir cosas peores.
Leo lo siguiente en El Confidencial y dan ganas de llorar:
Me preguntan algunos lectores que a cuánto asciende el despilfarro de la casta política parasitaria. Para calcularlo hay que empezar por lo mas obvio: duplicidades entre Administraciones, 34.000 millones; 4.500 empresas públicas innecesarias con un 9 % puesto que fueron creadas para ocultar déficit y colocar a familiares y amigos -en total 450.000 enchufados- sin tener que dar explicaciones a nadie, y cuyos sueldos superan ampliamente al de los funcionarios de verdad, un despilfarro 30.000 millones; 17 miniestados con la estructura total de un Estado, parlamentos, defensores del pueblo, servicio metereológico, universidades a porrillo, canales de televisión para cantar sus glorias, 30.000 coches oficiales y alrededor de un millón y medio mas de empleados públicos nombrados a dedo totalmente innecesarios. Al gobierno catalán se le escapó hace unas semanas que tenía 260.000 empleados público, y a Griñán que Andalucía tiene 240.00. sSmen ayuntamientos, donde sobran unos 5.000. Luego hay oficialmente mas de 20.000 asesores, inútiles en un 90%, con un sueldo medio de 50.000 euros, etc, etc... Suman y el total de despilfarro asciende a120.000 millones de euros anuales. No hay ningún país del planeta capaz de financiar esta barbarie”
Es usted el único que no lo ve? Realmente no lo ve? O es que no quiere verlo? O es que no se atreve a verlo? Para ser Presidente de Gobierno no se puede gobernar a golpe de sondeo de opinión, como hizo ZP. Y tampoco se puede ser un “cagón”. Ni se pueden tener intereses ocultos. Ni se debe pensar primero en uno, luego en el partido, y luego en los intereses del país. Para ser un buen Presidente de Gobierno se deben poner los "cojones" sobre la mesa, y hacer lo que se tiene que hacer. Y no lo que está usted haciendo. Y no me creo que es porque sea ciego y no lo vea.
Saludos,