jueves, 24 de enero de 2013

Empleados públicos

Ayer oía en la televisión cuando hablaban de la Declaración soberanista del Parlament de Catalunya como denominaban a Artur Mas “Molt Honorable President” (Muy Honorable Presidente). Y el tipo se levantaba de su escaño muy engolado, sientiéndose alguien muy importante, el mundo estaba en sus manos.
Me gustaría recordarle desde aquí, a él y a otros que, como él, se creen más que nadie, que no tenga humos de ser el primero de los catalanes, porque no lo es. El Presidente de la Generalitat es el primero de los empleados públicos catalanes. Se le vota, que es como hacerle la entrevista de trabajo entre todos, y se lleva a cabo su investidura, que es la firma del contrato, y se le dota de los instrumentos para desarrollar su trabajo: despacho, teléfono, coche, etc. Elige a su equipo y ya está.
Que nadie se crea Dios porque no lo es. Es tan mortal, que cuando se cree Moisés, los votantes le dan un baño de realidad. Es cuando el Director General es llamado a capítulo por el Consejero Delegado porque los resultados de la empresa no salen. Y aunque el Director General salga “por peteneras” diciendo que la competencia le roba mercado, que la red comercial no vende y que Hacienda les frie a impuestos, sus jefes, es decir, nosotros, le podemos rescindir el contrato si la cosa no va.
Lo que no es de recibo es que estos Directores Generales que tenemos contratados, una vez firman el contrato, se crean los dueños de la empresa, que hagan y deshagan a su antojo, que no escuchen al Consejo, que no den explicaciones cuando se les piden, que traten con desdén no sólo a su equipo de trabajo sino al propio Consejo y ya, para colmo, que cuando se les despide por malos resultados, se vayan de rositas con pensión vitalicia y sin responsabilidad de haber dejado a la empresa y a los que viven de ella pasando más hambre que el perro del “lamecazos”.
El señor Rajoy, por ejemplo, cree que es Mourinho. Cree que puede comparecer cuando quiere, y cuando no quiere manda a su Karanka, que es Soraya, que desde que es vicepresidenta también se da unos aires…
No, señor Rajoy. Usted no es Mourinho. La diferencia básica es que a Mou le paga el sueldo una entidad privada con dinero de sus socios, que lo son porque quieren. Y a usted le hemos contratado entre todos y le pagamos cada mes entre todos. Así que dé usted la cara, y cuente lo que pasa y lo que no pasa, y aclare escándalos, leyes, decretos, proyectos, ideas. No crea que no tiene que hacerlo si no quiere, porque es su obligación, como empleado público de alto nivel.
Y señor Mas, no se crea Moisés por mucho que le digan en su entorno que usted hará historia. Dedíquese a que la empresa funcione, venda, tenga ingresos y pague a sus empleados, y no sueñe con abrir una sede en Marte, que según usted hará que venda en todo el universo. Recuerde que no es la Libertad guiando al pueblo. Recuerde que es usted el primero de los empleados públicos de Catalunya. Sólo eso. Un empleado público. Punto
Saludos,

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