Desde las últimas elecciones,
primero las catalanas y después las generales, estamos asistiendo a unos
ejercicios de ombliguismo político nunca vistos hasta ahora.
En primer lugar está Artur Mas…,
ese hombre que se cree imprescindible, que dice que lo único que quiere es lo
mejor para Catalunya, pero que cuando le dicen otros que lo mejor para
Catalunya es que se marche y deje paso a otros dice que sí, que claro, y que
como no le hagan President, convoca elecciones… No entiendo esa cabezonería por
estar en los papeles. Y no se da cuenta de que va a hundir a su partido, eso ya
lo está haciendo, vistos los resultados de las Generales, y de que va a
destruir su “prusés”.
Le dicen que si se va no hay
problema, habrá Govern y podrán intentar llevar a cabo el proceso de separación…
y el tipo, en lugar de decir, vale, si el problema soy yo me voy y así todo lo
que yo creo que es bueno para Catalunya y que yo quiero sigue adelante… Pues no…
parece una pataleta de niño pequeño…, yo quiero ser President… quiero ser President,
y quiero ser President… la pelota es mía y juega quien yo quiero…
Después de todas las
condiciones que le pone la CUP para ver si el tipo cede y se larga, dice que sí
a todo…, traicionando sus principios, traicionando a su electorado histórico,
claramente de derechas, y traicionando todo lo que se le ponga por delante
porque no ve más allá de su ombligo… le pueden decir que va ser un President
monigote, que no va a pintar nada más allá de pintar monas, que sólo será un
retrato en las instancias oficiales de la Generalitat o le pueden decir que se
deje sodomizar en la plaza Sant Jaume con la sonrisa profident y el mentón prominente
el 25 de diciembre a las 12 del mediodía que él dirá que sí a todo con tal de
ser investido… aunque en realidad será desnudado… y lo único que se mirará será
el ombligo…
Por otro lado, asistimos desde
hace cuatro días al lamentable espectáculo que se está dando en la política
nacional… el escenario es un país ingobernable con la amenaza de un proceso
rupturista no sólo apoyado por una parte de los partidos en Catalunya, sino
también por esa amalgama de partidos que se unen bajo el nombre de Podemos. Y
ante un gobierno débil, o ante el desgobierno, es evidente que van a intentar
acelerar todo lo que puedan para que no haya quien claramente pueda hacerles
frente… ¿y quién les hará frente? Nadie.
Rivera ha hecho la mejor
propuesta, un acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos, un acuerdo de mínimos,
porque digo yo que en algo estarán de acuerdo… en que no se rompa España, en
que todos los ciudadanos tengan los mismo derechos y obligaciones, en que haya
Sanidad, educación y pensiones para todos… o ni en eso?
Pues Pedro Sanchez se pone
estupendo y se ha creído que de verdad manda en el PSOE y se mira el ombligo…,
y el ombligo le dice que estaría mejor mirándose en un espejo de la Moncloa y
no donde se esté mirando hoy en día… y él le escucha, y cueste lo que cueste y
a costa de lo que sea, se quiere mirar allí… en su partido le dicen que no, que
se quede en la oposición… Felipe González le dice que se abstenga, que permita
a Rajoy ser presidente, que pueda hacer frente al “prusés” que es una situación
de emergencia… desde muchos ámbitos le dicen que no se alíe con Podemos para
intentar ser Presidente, desde su partido el primero… pero él no ve más allá de
su ombligo…
Susana Díaz no le va a
permitir aliarse con Podemos, porque eso haría que el PSOE perdiera la posición
hegemónica hasta ahora como líder de la izquierda y eso no le conviene a ella,
que quiere ser la próxima secretaria general de su partido y candidata a
presidenta del Gobierno, porque así se lo pide su ombligo, aunque ella diga que
es por el bien de España… (que aún no lo dice, o lo dice con la boca pequeña,
porque el tacticismo no le permite decirlo aún abiertamente…).
Mariano, por otra parte, que
aunque ha ganado las elecciones, y debe ser el primero en intentar formar
Gobierno, espero que tenga las luces suficientes para, en caso de no convencer para que le
hagan presidente, de hacer él a Sánchez o a Rivera (al estilo BORGEN), para una
legislatura corta, que permita hacer frente al “prusés” y a lo que pueda venir,
en un momento en que, o se consolida la recuperación económica, o lo que nos
espera tiene muy muy mala pinta…
A ver si alguien en este país
se convierte en Adán, que supuestamente no tenía ombligo, así no pierde el
tiempo en mirárselo y en escuchar sus cantos de sirena, y hace verdadera
política de Estado y no de partido de quinta fila… aunque estos días recuerdo
mucho unas palabras de Gustavo Bueno, acerca de la televisión que bien puede
extenderse a todos los ámbitos de la vida pública… Tenemos lo que nos merecemos…
Saludos,
No hay comentarios:
Publicar un comentario