Los niños nacen inocentes. No quiero decir que no hayan cometido un delito, sino que tienen inocencia, no tienen mala intención en lo que hacen porque no la conocen.
Si a ese niño, mientras crece, se le refuerzan los valores de bondad, de honradez, etc, así crecerá, sabiendo qué está bien y qué está mal. Luego habrá que ver cómo se desenvuelve en sociedad, con quién se relaciona, y cómo le influye la moral de las personas con las que se relacione. Cuando ya tenga entre 16 y 20 años podremos ver los frutos de la educación adquirida en casa y de la interacción con los demás.
Ahora bien, si ese niño-hombre se afilia a un partido político ya podemos darlo por perdido. Es increible. Parece que los partidos los creara el diablo para corromper a los hombres. Porque no hay uno límpio. O al menos eso parece. Ya sé que la generalización acarrea injusticia pero es que cualquiera que compre la prensa y lea la sección de política, ¿puede saca una conclusión diferente?.
Parece que la clase política española sea en realidad la clase imputada. Como imputado es aquél que está sometido a una investigación o proceso penal, con clase imputada quizá me excedo. Mejor diré que es una clase política sospechosa. Muy sospechosa. De la política no se va nadie que entra. Y de un sitio de donde nadie se va puedes deducir que se está muy bien, no? Y se está muy bien porque… eso lo dejo a la imaginación de quien lo lea.
La lista de políticos imputados es interminable. Y no puede haber partidismo aquí. Hay para todos. Luis Bárcenas, Jaume Matas, Pepe Blanco, Millet, 70 imputados en Andalucía por el escándalo de los ERE´s, la Gurtel, los de Pretoria, los del caso Palau, los de las ITV’s, los del Palma Arena, los de la trama Mercurio, los del Madrid Arena, los de Camas (Sevilla), Piélagos (Cantabria), Plasencia (Cáceres), La Muela (Zaragoza), Munar y los de Unió Mallorquina, Marbella, Urdangarín, Bankia, CAM, NovaCaixaGalicia, Caja Castilla-LaMancha… si es que no hay sitio donde levantes una piedra y no haya alguien que no haya puesto el cazo, robado, influido, prevaricado… la mayoría, políticos.
Hasta el juez Garzón parece que se corrompió. Estuvo en un Gobierno de González, y zas. Ahora le echan de la carrera judicial por prevaricación. Te arrimas y te manchas. Coges sus maneras, y ya no sabes ir por el buen camino. Esas formas de persona engolada que se cree un privilegiado porque le han votado los ciudadanos, perdiendo de vista que todo el que le ha votado es un poco jefe suyo, y no servidor suyo.
Y es que aún está fresca la tinta de la prensa con una trama de corrupcion publicada, y ya tienen cola en la imprenta para sacar otra. Y otra. Y otra. Y otra.
Y el personal tragando. Y votándoles. Para que sigan en el machito, y trincando todo lo que puedan. Y construyéndose hípicas con sueldo de político; o reuniéndose en gasolineras; o teniendo cuentas millonarias en Suiza; o aceptando pagos de viajes, fiestas de cumpleaños y comuniones de hijos; o trincando treses por ciento…
Además es que son tontos, porque los acaban pillando. Imagino que cada uno se cree más listo que el anterior y que a él no le van a pillar, pero le pillan. Y viene otro a mejorarlo. Y a robar más que el anterior, y a ocultarlo mejor. Pero por suerte van pillando a muchos. Supongo que no a todos, pero sí a muchos. Ése pequeño consuelo nos queda. Muy pequeño.
Entonces, cuando cada vez que abres un diario, ves un telediario o escuchas las noticias por la radio, y cuando ya tienes la sangre hirviendo (porque a mi me hierve, puedo asegurarlo) alguien larga la coletilla de “yo me dedico a la política por mi vocación de servicio público”. Y te ríes. Te ríes por no llorar. Te ríes porque no puedes partirle la boca al fulano. Y estaría justificado. Legítima defensa, se llamaría. Porque directamente nos están metiendo la mano en la cartera y se lo están llevando crudo. Así, sin anestesia. “Hola, me llevo tu cartera. Qué bien gestionamos, eh?. Pura vocación de servicio público. Adios.”
Decía ayer un profesor en un programa de televisión que a él le pagaban por enseñar a sumar a los niños, pero si los niños no sabían estar sentados, él tenía que enseñarles a sentarse. Y mientras les enseñaba a sentarse no podía enseñarles a sumar. Así que los niños debían aprender a sentarse en sus casas, y a sumar en en colegio. Valores en casa, conocimientos en el colegio. VALORES en casa. A ver si los tienen bien aprendidos y, si se meten a politicos, no tienen que acaba firmando sus suplicatorios ni recursos jucidiales con la coletilla “Fulano, el político im…puta…do”.
Saludos,
Bueno lo de generalizar es cierto que conlleva ser injusto, ya que probablemente con los políticos de vocación pasará como con las meigas. que habeilas hailas pero nadie las ve.. Pero en los últimos tiempos es bien cierto que el calibre de la clase política de nuestro país es muy bajo..o muy alto no lo sé.. Yo creo que por desgracia el político por vocación de servicio a lo público y al ciudadano es una especie en extinción. Y aquí lo que vemos son generaciones de cachorrillos de los partidos que maman de éste desde bien jovencitos, muchos de ellos sin haber trabajado nunca más que para el mismo..Y claro ven lo que ven y aprenden lo que aprenden.
ResponderEliminarY está claro que el poder corrompe, porque corrompe a todo el mundo al parecer. Lo malo es que el ciudadano se queda con la sensación de que lo han estafado, engañado y pisoteado.
Estoy de acuerdo contigo... los padres han de educar y los maestros enseñar.. pero también es cierto que con las chapuzas y pegotes con que se ha ido reformando la educación... al final el cole educa...porque quiere y a ti padre te dejan la tarea de enseñar... si puedes.
Un buen post... gRacias por compartirlo