martes, 14 de junio de 2011

Medios de comunicación públicos: Apagar y no pagar.

Ayer, comiendo en casa de una amiga, estaba la radio de fondo y…, y me amargó la comida. Estaba puesta RNE. Y ya no es tanto por lo que dijeran, que también, sino por quién lo decía.
De entrada, que los medios de comunicación privados tengan líneas de opinión partidistas, hacia un lado o hacia otro, no me importa, es lícito y es su negocio… vender lo que su público quiere ver, leer o escuchar, de eso viven. Pero claro, lo que ya no es lo mismo es que los medios de comunicación publicos, que se financian con los impuestos de todos los contribuyentes, sean partidistas. De verdad que no puedo con ello. Y me da igual que ahora TVE sea Tele-Psoe, como antes era Tele-PP. Me da vergüenza.
Mi amiga me decía que siempre tengo la opción de apagar la radio o el televisor. Le doy la razón. Tengo la opción de apagarlo, pero no tengo la opción de no pagarlo. 
A mí, que Telecinco, Antena 3, La Sexta, OndaCero, La Cope, o cualquier otra cadena o emisora den opiniones a favor o en contra de quien quieran, me parece muy bien, están en su derecho. Y si quiero oírlo o verlo, lo hago, y si no, apago y listos. Lo apago y no lo pago.
Ahora bien, que TVE, RNE, Catalunya-Radio o TV3 sean ahora TeleRadio-Psoe y TeleRadio-CiU (antes TeleRadio-PP y TeleRadio-Tripartit) me fastidia bastante. Porque aunque puedo apagarlo si me cargan con tanto sectarismo, no puedo dejar de pagarlo. No informan para todos. Sesgan para “los suyos”.
El modelo a seguir, desde mi punto de vista, sería el británico. En el Reino Unido, la BBC, televisión pública, se financia vía un canon que abona anualmente cada poseedor de un televisor. Esto hace que sea independiente de asignaciones presupuestaria que le dé el gobierno de turno y hace que la televisión no dependa de ello. Lo pagan todos los ciudadanos y es para todos los ciudadanos. Alaban lo que creen que deben alabar y critican lo que creen que deben criticar sin obediencia ciega al poder establecido y sin ser la voz de su amo. Y los británicos son muy críticos con cualquier atisbo de partidismo y servilismo. Y ello, a pesar de que el estatuto que rige a la BBC, estipula que la organización cuenta una junta de 12 gobernadores, encargados de regular su trabajo.
A pesar de que estos gobernadores son designados por el gobierno, su función es preservar la independencia editorial y financiera de la BBC, así como asegurarse de que cumpla con los estándares establecidos de periodismo y producción periodística. Y no sólo lo dice el papel (alguno habrá en cada medio público en España que diga lo mismo), sino que además lo cumplen. Por ello son una de las televisiones más prestigiosas del mundo, por su independencia, cosa que en España brilla por su ausencia.
Ojalá pudiera apagar y no pagar los nuestros.
Saludos,

1 comentario:

  1. Pues tengo una fuente de fiar que me comentó que muy pronto en España intentarán poner ese canon por tener un tv en casa; que por cierto ya existía anterior a la democracia según me cuentan mis padres. No se si es verdad o se les ha ido a todos la pinza.

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